Financiación
Maisa recauda 25 millones de dólares para impulsar trabajadores digitales confiables y transparentes

La inteligencia artificial empresarial está plagada de fracasos: los estudios muestran que hasta el 95% de los pilotos de inteligencia artificial generativa colapsan. Pero Maisa, que conecta Valencia y San Francisco, está incorporando la responsabilidad en la automatización. Tras una ronda de financiación de 25 millones de dólares liderada por Creandum con el apoyo de Forgepoint Capital, NFX y Village Global, Maisa está en condiciones de transformar los flujos de trabajo de inteligencia artificial con una automatización de procesos agente que es tan audible como inteligente.
Dentro del motor: KPU y Chain-of-Work — Construyendo confianza desde cero
En el núcleo de la plataforma de Maisa se encuentra la Unidad de Procesamiento de Conocimiento (KPU), una arquitectura novedosa que reconceptualiza el razonamiento de la inteligencia artificial. La KPU incluye:
- Un Motor de Razonamiento, alimentado por un modelo de lenguaje grande, que planifica flujos de trabajo de varios pasos.
- Un Motor de Ejecución que lleva a cabo estos planes y devuelve los resultados para su recalibración.
- Una Ventana de Contexto Virtual que simplifica el flujo de información, centrándose en los datos relevantes para mitigar las alucinaciones.
La genialidad de la KPU radica en cómo redefine el papel del modelo de lenguaje grande. En lugar de actuar como un generador de texto probabilístico, el modelo se trata como un componente dentro de un marco computacional disciplinado. La KPU orquesta el razonamiento como un sistema operativo, descomponiendo los problemas en pasos manejables y auditables, y garantizando que cada acción pueda ser validada. Esta estructura convierte un modelo anteriormente opaco en un sistema lógico predecible, donde los errores pueden detectarse, corregirse y prevenirse de propagarse.
Complementando la KPU se encuentra la Chain-of-Work, una pista de auditoría registrada meticulosamente que rastrea cada decisión, acción y herramienta involucrada en el proceso de un trabajador digital. A diferencia de las salidas típicas de la inteligencia artificial que dejan a los usuarios adivinando, la Chain-of-Work funciona como un registrador de vuelo para la automatización. Cada cálculo, cada extracción de datos, cada paso de razonamiento se conserva en detalle. Esto brinda a las empresas la capacidad de no solo confiar en los resultados, sino de rastrearlos, reproducirlos y refinarlos con el tiempo. Para las industrias con altos niveles de cumplimiento normativo, esto no es solo una comodidad, sino la base de una implementación segura a gran escala.
Maisa Studio en acción: Agentes sin código arraigados en la transparencia
Aprovechando la KPU y la Chain-of-Work, Maisa Studio permite a los “desarrolladores ciudadanos” —personal no técnico— desplegar trabajadores digitales utilizando instrucciones en lenguaje plano. A través de HALP (Procesamiento de LLM con ayuda humana) de Maisa, el sistema interactúa para aclarar la intención, construye flujos de trabajo, se integra a través de cientos de API y comienza a aprender de manera dinámica, todo sin necesidad de desarrolladores o conjuntos de datos.
En la práctica, esto ya ha tenido un impacto significativo: una empresa de servicios financieros redujo los falsos positivos en un 99% y logró un aumento de productividad de 10 veces por empleado, con una implementación completa lograda en solo tres sesiones de incorporación. Los bancos globales, los fabricantes de automóviles y las empresas de energía están pilotando la plataforma para automatizar procesos con altos niveles de cumplimiento normativo a gran escala, donde la transparencia y la auditoría son innegociables.
Por qué es importante — Una visión para la inteligencia artificial que se puede confiar y escalar
Maisa no solo ofrece automatización, sino inteligencia artificial responsable que incorpora la confianza por diseño. En industrias gravadas por la regulación, la opacidad y las altas apuestas —finanzas, salud, energía—, la capacidad de rastrear cada decisión automatizada es fundamental. La Chain-of-Work permite a las empresas inspeccionar, auditar y validar la lógica de la inteligencia artificial en cualquier paso, lo que significa que los reguladores y los equipos internos no necesitan adivinar cómo se llegaron a las conclusiones. En su lugar, pueden verificar con precisión.
Mientras tanto, el diseño de la KPU suprime sistemáticamente las alucinaciones al aislar el razonamiento del ruido de los datos y estructurar la ejecución. Esta confiabilidad elimina la imprevisibilidad que a menudo hace que las empresas se muestren renuentes a la inteligencia artificial. En lugar de producir salidas envueltas en misterio, los agentes de Maisa entregan resultados lógicos, predecibles y consistentes.
Al mirar hacia adelante, esta plataforma representa un cambio fundamental: la inteligencia artificial se convierte en un colaborador de confianza, cuyo razonamiento es transparente, cuyas acciones son rastreables y cuyo “proceso de pensamiento” puede ser refinado y auditado. Como el sistema de Maisa es agnóstico al modelo, las organizaciones retienen la flexibilidad para adoptar modelos más fuertes en el futuro, sin perder la rigidez y la supervisión del marco de la KPU. Esa adaptabilidad senta las bases para una implementación sostenible y escalable a lo largo de las necesidades empresariales en evolución.
En esencia, Maisa ofrece un plan para la inteligencia artificial que no solo es poderosa, sino también responsable y resiliente. En un mundo donde la mayoría de los proyectos de inteligencia artificial no logran entregar, esta tecnología traza un camino poco común hacia adelante, combinando innovación con integridad.












