Ética
Inteligencia Artificial y Investigación de Encuestas: Una Colaboración Sorprendente

Un estudio reciente estudio realizado por un equipo de profesores y estudiantes de posgrado de ciencias políticas y ciencias de la computación de la Universidad Brigham Young ha examinado el potencial de utilizar la inteligencia artificial (IA) como sustituto de los encuestados humanos en investigaciones de estilo de encuesta. El equipo probó la precisión de algoritmos programados de un modelo de lenguaje GPT-3, que imita las complejas relaciones entre ideas, actitudes y contextos socioculturales de diversas subpoblaciones.
Personas Artificiales y Patrones de Votación
En un experimento, los investigadores crearon personas artificiales asignando características específicas a la IA, como raza, edad, ideología y religiosidad. Luego probaron si estas personas artificiales votarían de la misma manera que los humanos en las elecciones presidenciales de EE. UU. de 2012, 2016 y 2020. Al utilizar los Estudios Nacionales de Elecciones de América (ANES) como base de datos humana comparativa, descubrieron una alta correspondencia entre los patrones de votación de la IA y los humanos.
David Wingate, profesor de ciencias de la computación de la Universidad Brigham Young y coautor del estudio, expresó su sorpresa ante los resultados:
“Es especialmente interesante porque el modelo no fue entrenado para hacer ciencia política, solo fue entrenado con cien mil millones de palabras de texto descargadas de Internet. Pero la información consistente que obtuvimos fue tan conectada a cómo la gente realmente votó.”
Encuestas de Estilo de Entrevista y Aplicaciones Futuras
En otro experimento, los investigadores condicionaron a las personas artificiales para que ofrecieran respuestas de una lista de opciones en una encuesta de estilo de entrevista, nuevamente utilizando los ANES como muestra humana. Encontraron una alta similitud entre los patrones matizados en las respuestas humanas y de la IA.
Los hallazgos del estudio ofrecen perspectivas emocionantes para los investigadores, los mercadólogos y los encuestadores. La IA podría ser utilizada para crear mejores preguntas de encuesta, refinarlas para que sean más accesibles y representativas, y incluso simular poblaciones que son difíciles de alcanzar. También se puede utilizar para probar encuestas, lemas y eslóganes antes de realizar grupos focales.
El profesor de ciencias políticas de la Universidad Brigham Young, Ethan Busby, comentó:
“No reemplaza a los humanos, pero nos ayuda a estudiar a las personas de manera más efectiva. Se trata de aumentar nuestra capacidad en lugar de reemplazarla. Puede ayudarnos a ser más eficientes en nuestro trabajo con las personas al permitirnos probar nuestras encuestas y nuestros mensajes antes.”
Preguntas Éticas y Futuras Investigaciones
A medida que los grandes modelos de lenguaje continúan avanzando, surgen numerosas preguntas sobre sus aplicaciones e implicaciones. ¿Qué poblaciones se beneficiarán de esta tecnología y cuáles serán afectadas negativamente? ¿Cómo podemos protegernos de los estafadores y timadores que pueden manipular la IA para crear estafas de phishing más sofisticadas?
Aunque muchas de estas preguntas siguen sin respuesta, el estudio proporciona un conjunto de criterios que los futuros investigadores pueden utilizar para determinar la precisión de los modelos de IA para diversas áreas de estudio.
Wingate reconoce las posibles consecuencias positivas y negativas del desarrollo de la IA:
“Veremos beneficios positivos porque desbloqueará nuevas capacidades. También veremos cosas negativas porque a veces los modelos de computadora son inexactos y a veces están sesgados. Continuará revolucionando la sociedad.”
Busby enfatiza que la encuesta de personas artificiales no debe reemplazar la necesidad de encuestar a personas reales, y llama a los académicos y expertos a colaborar en la definición de los límites éticos de la encuesta de IA en la investigación de ciencias sociales.












