Líderes del pensamiento
Cómo la IA puede mejorar la vida laboral, no solo hacerla más eficiente

Cuando hablamos de la transformación que la IA puede aportar a sectores como la contabilidad y las finanzas, la mayor parte de la conversación se centra en la productividad, la eficiencia y el ROI, como probablemente debería ser. En cierto sentido, esto es comprensible: las empresas hacen bien en pensar en el resultado final y en mejorar los procesos que lo influyen. Pero reducir nuestra reflexión sobre la IA solo a las cifras es pasar por alto una parte importante de su impacto potencial: cómo influye en la vida laboral de los empleados. Al fin y al cabo, la satisfacción y la productividad de los empleados están intrínsecamente vinculadas.
Sin embargo, también en esta cuestión existe un estereotipo: que la IA está destinada a simplemente reemplazar o reducir el trabajo humano, dejando a los equipos de contabilidad y finanzas compitiendo por una cuota cada vez menor del mercado laboral. Pero, en realidad, nuestra investigación apunta a una realidad diferente, mucho más alentadora. Y desde el principio, permítanme decir que nuestra filosofía como empresa es «por contadores, para contadores»: hemos estado en las trincheras de fin de mes y queremos lo mejor para las personas de este sector. Hasta ahora, lo que hemos visto es que la IA podría ser la innovación excepcional que impulse tanto la productividad de la empresa como el bienestar de los empleados.
IA que combate el agotamiento y mejora la satisfacción
FloQast's Nueva encuesta global sobre IA Revela que los contadores que colaboran con IA no solo son más eficientes, sino también más felices y saludables. El 52 % de los "colaboradores de IA" (aquellos que trabajan activamente con IA de forma intencionada para lograr tareas y resultados específicos) afirman sentirse bien descansados, en comparación con solo el 18 % de quienes no la utilizan. Los contadores que colaboran estrechamente con IA reportan una mejora de 38 puntos en la conciliación de la vida laboral y personal y tienen un 56 % más de probabilidades de tener tiempo para completar su trabajo.
Asimismo, hemos descubierto que el uso intencional de IA reduce el agotamiento en un 24 % tras más de un año de uso. Al evaluarlos en una escala de agotamiento del 1 al 100, los colaboradores de IA registraron solo un 17.5 % de agotamiento, en comparación con el 21.6 % de quienes no la utilizan, lo que indica que la IA puede proteger, y no presionar, a la fuerza laboral.
Además de estas cifras, los contadores y directores financieros que colaboran con IA también son más propensos a afirmar que tienen la oportunidad de ser proactivos, sentirse más comprometidos y tener una voz valiosa en sus funciones. Tienen casi el doble de probabilidades de tomar decisiones que impactan el rendimiento de su organización y de hacer sugerencias para alcanzar los objetivos estratégicos; en general, es más probable que afirmen que participan y se les escucha en las conversaciones sobre la dirección estratégica.
Esta es una combinación poderosa: menor estrés, mejor descanso y un trabajo más gratificante y de alto nivel. Las respuestas confirman las esperanzas expresadas por muchos de que la IA reducirá el trabajo repetitivo y permitirá a los contadores asumir roles más estratégicos, utilizando la automatización de vanguardia para obtener una visión más profunda y predictiva de las finanzas de la empresa o del cliente, lo que facilita una toma de decisiones más inteligente.
Esta es claramente una buena noticia, no solo para los empleados, sino también para sus empleadores: es un círculo virtuoso. Anteriormente investigacion demostró que las empresas que mejoran la satisfacción laboral de sus empleados y el equilibrio entre la vida laboral y personal suelen obtener un mejor rendimiento, lo que a su vez favorece el crecimiento.
Una gran oportunidad
Sin embargo, hay un problema. A pesar del panorama positivo que presentan los colaboradores de IA, la mayoría de los líderes financieros aún no han definido cómo integrar la IA de forma significativa en el trabajo diario de sus equipos, y solo entre el 5 % y el 6 % de los directores financieros tienen una visión clara para la integración de la IA. Asimismo, solo uno de cada cinco directores financieros afirma tener confianza en la elección de las herramientas de IA adecuadas para su negocio. En esta etapa, parece que la visión del liderazgo, y no la tecnología, es el mayor obstáculo para el progreso. Estas cifras son sorprendentemente bajas. Pero esto no es negativo: significa que la gran mayoría del sector tiene una oportunidad real por delante para acceder a los beneficios que estamos viendo en la colaboración de IA.
Y si bien es cierto que aún queda mucho camino por recorrer para que la mayoría de los contadores colaboren con la IA de forma realmente valiosa, esto no significa que la IA sea un tema completamente desconocido. De hecho, el 76 % de los encuestados nos afirmó haber utilizado la IA en el trabajo. En esencia, la IA ya está integrada en la profesión. Pero la diferencia crucial radica en cómo se utiliza. La idea de «utilizar» la IA puede referirse a cualquier cosa, desde redactar un correo electrónico con un chatbot hasta cargar datos en una herramienta generativa no autorizada y solicitar un resumen.
Dentro de este 76%, menos del 10% afirma que la IA se ha convertido en parte integral de su trabajo diario. Pasar del uso superficial a la colaboración significativa requiere una mentalidad fundamentalmente diferente. Exige claridad sobre lo que se le pide a la IA que logre y un enfoque deliberado y estructurado para integrarla. Si se implementa correctamente, la IA no solo debería cambiar la forma de trabajar, sino que debería hacer que el trabajo sea considerablemente más eficiente.
Por dónde pueden empezar los líderes
Entonces, ¿cómo podemos pasar de la situación actual, con directores financieros sin un plan claro de IA, al punto en que la mayoría de los contadores se beneficien de ella? Hay algunas medidas de gran impacto que todos los líderes pueden tomar como punto de partida.
Para empezar, puede parecer obvio, pero establecer una estrategia clara de IA es clave. Las empresas deben evitar lanzarse de cabeza sin considerar lo que intentan lograr, identificar las necesidades reales que la IA puede satisfacer y establecer un claro sentido de pertenencia y compromiso en toda la empresa. En resumen, simplemente pagar por tecnología basada en IA no traerá beneficios reales. Los empleados solo verán los resultados cuando la IA se utilice de forma deliberada e inteligente.
Por otro lado, también es importante fomentar una cultura que premie la experimentación. Las personas necesitan saber que tienen permiso para probar cosas nuevas con la IA, para que puedan descubrir los mejores casos de uso y métodos de colaboración. Si cada nueva propuesta de flujo de trabajo tiene que pasar por varias rondas de aprobación, no se producirá un cambio significativo.
Finalmente, es importante redefinir el significado de «colaboración» con IA: es fundamental integrar la IA directamente en los flujos de trabajo contables como un elemento activo, no como una herramienta independiente. Esto implica dar claridad a los equipos sobre quién es el responsable de la tecnología, qué objetivos se persiguen con ella, cómo funciona y cómo deben evolucionar sus objetivos.
En conjunto, estas acciones pueden transformar la IA de una palabra de moda a una realidad cotidiana y, a juzgar por los datos, en un multiplicador del bienestar.












