Ãngulo de Anderson
Los modelos de IA prefieren la escritura humana a la escritura generada por IA

SegÚn una nueva investigaciÃģn, ChatGPT y modelos similares ahora muestran un sesgo claro hacia el texto que creen que fue escrito por humanos, incluso cuando esa creencia es incorrecta. Simplemente llamar al texto âhecho por humanosâ dispone a los modelos de IA a favorarlo, e irÃģnicamente, pueden estar aprendiendo este prejuicio de nosotros.
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Las nociones de autenticidad, procedencia y experiencia humana compartida pueden tener un papel mÃĄs importante en el asalto de la IA al sector de la escritura creativa de lo que se habÃa pensado hasta ahora: las pruebas realizadas para un nuevo estudio en Princeton han encontrado que una serie de modelos de lenguaje importantes, tanto de cÃģdigo abierto como cerrado, incluyendo ChatGPT, prefieren lo que creen que son textos âgenerados por humanosâ.
Incluso cuando las etiquetas de las muestras de escritura se invirtieron, tanto los modelos de IA como los participantes humanos continuaron encontrando fallos en el texto escrito por la IA, repitiendo las mismas crÃticas que habÃan hecho cuando estaba etiquetado correctamente.
Los investigadores creen que parte de la razÃģn puede ser que la creciente hostilidad humana hacia la IA generativa, que parece manifestarse en nuevos y interesantes eventos todos los dÃas, podrÃa estar alimentando a los sistemas de IA en sà mismos. Notando la medida en que la IA desprecia la escritura de la IA aÚn mÃĄs que los humanos, afirman*:
âLos 13 modelos de IA que probamos demostraron un sesgo del 34,3 por ciento en comparaciÃģn con los 13,7 por ciento de los humanos, lo que los hace 2,5 veces mÃĄs susceptibles a las seÃąales de atribuciÃģn que nuestros evaluadores humanos.
âEsta amplificaciÃģn tiene sentido una vez que reconocemos que los modelos contemporÃĄneos estÃĄn entrenados para evaluar preferencias. El entrenamiento de alineaciÃģn a travÃĐs de Aprendizaje de Refuerzo de RetroalimentaciÃģn Humana (RLHF) enseÃąa explÃcitamente a los modelos a tratar los juicios humanos como su estÃĄndar de oro, instalando efectivamente una prioridad de confiabilidad aprendida.
âLos modelos aprenden que deferir a las preferencias humanas es recompensado, creando una especie de adulaciÃģn donde repiten las actitudes esperadas por el usuario en lugar de proporcionar una evaluaciÃģn independiente.â
Los hallazgos se aplican al dominio de la escritura creativa, con los investigadores utilizando historias de un autor francÃĐs distinguido como muestras de datos; e indican que el prejuicio humano contra la IA puede, en el balance, superar cualquier mejora cuantitativa en la construcciÃģn del lenguaje que los grandes modelos de lenguaje (LLM) pueden producir a medida que evolucionan, y que la etiqueta âIAâ puede estar llegando a significar âinautÃĐnticoâ, âsustitutoâ y hasta âde segunda claseâ en este dominio.
Muchas de las razones se centran en la prÃĄctica y el uso cultural: el papel indica que la creatividad a menudo se describe en tÃĐrminos de novedad, valor y tipicidad, es decir, cuÃĄn nuevo parece algo; cuÃĄnto es apreciado por expertos; y cuÃĄn bien se ajusta a su categorÃa. Cuando un pasaje se etiqueta como escrito por humanos, los rasgos de gÃĐnero familiares se recompensan como valiosos; cuando se etiqueta como generado por IA, los mismos rasgos se desestiman como no originales.
En efecto, revelar la fuente provoca una reevaluaciÃģn del mÃĐrito de la obra, moldeada por suposiciones sobre cÃģmo se hizo. Una vez que se revela la autorÃa de la IA, los lectores rechazan instintivamente la posibilidad de descubrimiento individual o intenciÃģn detrÃĄs de la salida.
El papel establece*:
âEn la mayorÃa de las artes, no hay un estÃĄndar de oro para âlo suficientemente creativoâ, lo que hace que las seÃąales de procedencia sean primas poderosas que pueden cambiar quÃĐ criterio siente mÃĄs relevante: disciplina artÃstica o novedad conspicua, accesibilidad o dificultad.
âDado que los observadores a menudo infieren el proceso del producto, las seÃąales de procedencia empujan los juicios sobre cÃģmo se hizo algo, asà como sobre quÃĐ es: los movimientos conservadores pueden ser acreditados como artesanÃa desde un ser humano, pero desestimados como âmera generaciÃģnâ desde un modeloâ.
Trece modelos, incluyendo variantes de ChatGPT, Claude, Gemini y Mistral, participaron junto con lectores humanos, con todos calificando las historias mÃĄs favorablemente cuando se les dijo que eran hechas por humanos, con los LLM mostrando mÃĄs sesgo que los humanos.
La idea de que los modelos de IA pueden haber absorbido un prejuicio contra su propia salida plantea preguntas sobre dÃģnde se origina ese sesgo. Dado que la escritura de IA no siempre es fÃĄcil de identificar, cualquier asociaciÃģn negativa formada durante el entrenamiento probablemente proviene de ejemplos que estÃĄn explÃcitamente etiquetados, ya sea a travÃĐs de cobertura de noticias de contenido de IA, o artÃculos auto declarados generados por IA en publicaciones principales.
El nuevo papel se titula Todos prefieren a los escritores humanos, incluyendo a la IA, y proviene de dos escritores del Centro de Humanidades Digitales de Princeton. El trabajo viene acompaÃąado de una liberaciÃģn de datos relacionada en Zenodo (con una liberaciÃģn de GitHub citada en el papel, pero el repositorio no estaba activo en el momento de la escritura).
MÃĐtodo
Para explorar cÃģmo la atribuciÃģn afecta y forma las percepciones de estilo y creatividad, los autores utilizaron Exercices de style, una obra excÃĐntrica de 1947 de Raymond Queneau que reescribe una anÃĐcdota simple en 99 estilos diferentes. La historia sigue a un hombre que sube a un autobÚs, discute con otro pasajero y luego recibe consejos de moda de un amigo.
Aunque es de origen literario, esta estructura anticipa las transformaciones basadas en prompts en los modelos de lenguaje modernos, donde los usuarios solicitan reescrituras en tonos, voces o registros especÃficos. Este proceso fue llamado una vez transestilizaciÃģn â un marco ahora ecoado en la investigaciÃģn de IA en el contexto de Style Transfer. Mientras que la mayorÃa de los mÃĐtodos computacionales apuntan a cambios funcionales como cambios de sentimiento o desintoxicaciÃģn, las reescrituras de Queneau apuntan a un contraste estilÃstico notable.
De una traducciÃģn inglesa popular del trabajo de Queneau, se seleccionaron treinta ejercicios que preservaban la narrativa mientras cubrÃan una amplia gama de estilos. Estos incluyeron formas restringidas como alexandrinos y lipogramas, cambios de registro como noble o abusivo, cambios narrativos como retrogrado y hesitaciÃģn, y distorsiones juguetonas que involucran spoonerismos, onomatopeyas o latÃn de perro:

Ejemplos del estudio que muestran cÃģmo GPT-4 reescribiÃģ las historias de Queneau en diferentes estilos literarios, emparejados con las descripciones de estilo que los evaluadores humanos y de IA vieron durante las pruebas. Fuente: https://arxiv.org/pdf/2510.08831
Dado que los experimentos de Queneau son difÃciles de clasificar, estas categorÃas son solo agrupaciones aproximadas, con la intenciÃģn no de probar la recognoscibilidad o el cumplimiento de gÃĐnero, sino de crear condiciones diversas bajo las cuales los lectores humanos y los modelos puedan revelar sus sesgos.
Para producir contrapartes de IA para cada estilo seleccionado, los investigadores utilizaron instrucciones intencionalmente mÃnimas. Cada modelo recibiÃģ la versiÃģn mÃĄs simple de la anÃĐcdota de Queneau (el ejercicio de apertura, NotaciÃģn), junto con una instrucciÃģn breve para reescribirla en un estilo especÃfico, como Reescribe la historia como una versiÃģn de ciencia ficciÃģn. Este enfoque permitiÃģ instrucciones que reflejaban el espÃritu de las transformaciones originales de Queneau, mientras aÚn permitÃan que el modelo interpretara el estilo libremente.
Doble visiÃģn
El primer estudio realizado por los autores utilizÃģ GPT-4o para generar todas las variantes de estilo, ya que era el modelo mÃĄs avanzado disponible en ese momento. Al utilizar un solo modelo, se garantizÃģ que las salidas fueran consistentes, lo que ayudÃģ a aislar el efecto de las etiquetas de atribuciÃģn, que el estudio buscaba probar.
Las salidas no se editaron para estilo o tono, aparte de los restos de enmarcado como Aquà estÃĄ la versiÃģn reescrita.
En el segundo estudio, el proceso de generaciÃģn se repitiÃģ en trece grandes modelos de lenguaje: Qwen 2.5 72B Instruct, Mistral Nemo, Mistral Medium 3, Llama 4 Maverick, Llama 3.3 70B Instruct, Gemini 2.5 Flash, GPT-4o Mini, GPT-4o, GPT-3.5 Turbo Instruct, DeepSeek RI (0528), DeepSeek Chat v3 (0324), Cohere Command R (08-2024), Claude Sonnet 4, y Claude 3.5 Haiku.
Cada modelo recibiÃģ las mismas instrucciones y produjo sus propias versiones de los treinta ejercicios, lo que permitiÃģ a los investigadores probar si los efectos de atribuciÃģn se mantenÃan en diferentes autores de IA, en lugar de estar vinculados a un solo modelo.
Datos y pruebas
Los investigadores mostraron las mismas parejas de historias a diferentes grupos de personas, pero cambiaron las etiquetas para ver cuÃĄnto influÃa el nombre del autor en las opiniones:
Un grupo vio no nombres de autor en absoluto, solo etiquetas âAâ y âBâ. El segundo grupo vio los nombres correctos, con una versiÃģn marcada como escrita por un humano y la otra marcada como escrita por GPT-4o.
Un tercer grupo vio los nombres intercambiados, con la historia âIAâ marcada como âhumanaâ y la versiÃģn âhumanaâ marcada como âIAâ:

VisiÃģn general del Estudio 1. Los jueces humanos y de IA compararon 30 pares de historias, cada uno conteniendo una versiÃģn escrita por Queneau y una por GPT-4. Los jueces se dividieron en tres grupos: uno vio no etiquetas de autor; uno vio las etiquetas correctas; y uno vio las etiquetas intercambiadas â un diseÃąo destinado a probar hasta quÃĐ punto los nombres de los autores influyen en las opiniones sobre el estilo de escritura.
Estudio 1
Los investigadores dividieron los 30 estilos creados en conjuntos mÃĄs pequeÃąos, con cada participante del estudio viendo solo cinco estilos, y cada estilo se probÃģ bajo los tres diseÃąos de etiquetado.
Cada participante vio solo un diseÃąo de etiquetado: el grupo ciego vio no menciÃģn de IA, mientras que los otros grupos vieron etiquetas de autor correctas o revertidas. La asignaciÃģn de grupo, el orden de la historia y la colocaciÃģn izquierda-derecha se randomizaron.
Los modelos de IA pasaron por el mismo proceso, recibiendo la misma mezcla de estilos y la misma aleatorizaciÃģn. Cada prueba se ejecutÃģ tres veces por modelo para asegurarse de que los resultados fueran consistentes, lo que permitiÃģ comparar las reacciones humanas y de IA a las etiquetas de autor.
El Estudio 2 utilizÃģ los mismos tres diseÃąos de etiquetado que antes, pero ampliÃģ la prueba para incluir las 420 historias generadas a partir de los 14 diferentes modelos de LLM mencionados anteriormente. Cada modelo juzgÃģ cada historia bajo cada condiciÃģn de etiquetado, produciendo 1,260 decisiones por modelo, y resultando en 17,596 evaluaciones vÃĄlidas:

Resultados del Estudio 1. Los jueces humanos y de IA mostraron sesgo basado en las etiquetas de autor. Cuando no se mostraron etiquetas (Ciego), las preferencias estuvieron cerca de ser iguales; cuando se mostraron las etiquetas correctas (Etiqueta abierta), ambos grupos favorecieron el texto escrito por humanos; y cuando las etiquetas se invirtieron (Contrafactual), ambos grupos cambiaron para favorecer el texto que creÃan que era humano â y este efecto fue mucho mÃĄs fuerte en los modelos de IA que en los humanos. Las barras de error muestran intervalos de confianza del 95%.
A travÃĐs de todos los trece modelos, el patrÃģn coincidiÃģ con el sesgo humano, pero fue mucho mÃĄs fuerte: sin etiquetas, los sistemas de IA calificaron los textos humanos y de IA casi igualmente, eligiendo el texto de IA el 49,4% de las veces; cuando la etiqueta de IA era visible, esa preferencia cayÃģ bruscamente al 29,8%, mostrando una clara devaluaciÃģn del trabajo de IA reconocido; y cuando el mismo texto se etiquetÃģ como humano, la preferencia subiÃģ al 64,1%.
La diferencia entre las dos condiciones de etiquetado fue del 34,3%, lo que significa que los modelos de IA cambiaron su preferencia mucho mÃĄs que los humanos cuando las etiquetas se invirtieron. AdemÃĄs, los modelos fueron muy consistentes en ejecuciones repetidas, confirmando que el sesgo era estable en lugar de aleatorio.
Para comprobar si el sesgo se debÃa a la redacciÃģn de las etiquetas en lugar de a quiÃĐn escribiÃģ el texto, los investigadores realizaron dos pruebas mÃĄs: una utilizÃģ etiquetas que hacÃan que la IA sonara mÃĄs impresionante; y la otra utilizÃģ tÃĐrminos neutrales como âautoria de IAâ y âautoria humanaâ.
Ambas pruebas mostraron el mismo sesgo, e incluso cuando los modelos de IA produjeron la misma respuesta cada vez, el sesgo persistiÃģ, lo que indica que el sesgo se debe al tipo de etiqueta (âhumanoâ o âIAâ), en lugar de a las palabras exactas utilizadas.
Estudio 2
El segundo estudio encontrÃģ el mismo sesgo prohumano en todos los 13 modelos de IA, independientemente de la arquitectura o el proveedor:

Sesgo de atribuciÃģn para cada uno de los 13 modelos de IA: las barras muestran los tamaÃąos del efecto con intervalos de confianza del 95%, y la lÃnea roja marca la lÃnea base humana. Todos los modelos mostraron un sesgo mÃĄs fuerte que los humanos, con solo pequeÃąas diferencias entre ellos.
Cada modelo prefiriÃģ las historias etiquetadas como escritas por humanos, con efectos mÃĄs fuertes que los vistos en las personas. Incluso despuÃĐs de eliminar el caso mÃĄs extremo, el sesgo promedio permaneciÃģ mÃĄs del doble que la versiÃģn humana, lo que sugiere que el efecto no es un error en un modelo, sino un rasgo compartido de los LLM en general.
ConclusiÃģn
Aunque, como seÃąala el papel, los estudios anteriores han demostrado que la IA puede producir escritura igual o incluso mejor que la humana, los autores enfatizan que en la literatura, el valor que se le da a la autorÃa y la autenticidad es una convenciÃģn antigua y profundamente arraigada:
âCuando GPT-4o Mini desestima el enfoque âcreativo y humorÃsticoâ de Queneau como âexageradoâ bajo la etiqueta de atribuciÃģn de IA, mientras que alaba caracterÃsticas idÃĐnticas bajo la etiqueta de autorÃa humana, implÃcitamente revela cÃģmo estas etiquetas desencadenan suposiciones de que no se produjo un proceso psicolÃģgico autÃĐntico.
âLas seÃąales de procedencia introducen el proceso en lo que de otro modo podrÃa ser un juicio basado solo en el producto: âmera generaciÃģnâ se siente aceptable desde un artesano humano (juzgado como artesanÃa habilidosa), pero sospechoso desde un modelo (juzgado como recombinaciÃģn algorÃtmica).â
Los LLM no son lo suficientemente confiables para la investigaciÃģn basada en hechos sin supervisiÃģn, aunque una supervisiÃģn cuidadosa todavÃa puede hacer que sean productivos; pero la escritura creativa basada en LLM puede enfrentar un futuro mÃĄs incierto, si las obras creativas generadas por IA se estigmatizan a travÃĐs de una desaprobaciÃģn pÚblica mÃĄs amplia de la invasiÃģn de la IA en los dominios humanos, en lugar de basarse en el mÃĐrito literario.
Las implicaciones de los hallazgos de estudios de este tipo se ven afectadas considerablemente por la disposiciÃģn de las empresas y los usuarios individuales a ser honestos sobre si la IA contribuyÃģ o no a su salida. En algunos casos, la falta de voluntad para admitir tal uso puede tener mÃĄs que ver con piraterÃa de derechos de autor corporativa que con la preocupaciÃģn de si el pÚblico aceptarÃĄ obras creativas generadas por IA.
Sin embargo, las soluciones legales, financieras y polÃticas son posibles (aunque muy desafiantes) en cuanto a los derechos de autor. Si se puede hacer que la gente disfrute de obras creativas de IA que no tienen una sola mente humana relatable detrÃĄs â eso puede ser un prospecto aÚn mÃĄs difÃcil.
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* Por favor, consulte el papel de la fuente para las citas en lÃnea eliminadas. SegÚn sea necesario, estas se incluirÃĄn en el artÃculo.
Publicado por primera vez el lunes 13 de octubre de 2025












