Inteligencia artificial
Robots oceánicos avanzados proporcionan mejores modelos climáticos globales

Un equipo de investigadores de la Universidad de Gotemburgo desplegó robots oceánicos avanzados para llevar a cabo un estudio internacional que observó tormentas sobre las aguas que rodean la Antártida. El estudio encontró que estas tormentas causan una liberación de dióxido de carbono en la atmósfera, y puede ayudar a los expertos a comprender mejor el cambio climático y desarrollar mejores modelos climáticos globales.
Aguas intensas alrededor de la Antártida
Las aguas del Océano Austral, que rodea la Antártida, contienen grandes cantidades de dióxido de carbono. Debido a esto, el área tiene un impacto en el clima global, con procesos complejos que causan flujos de gases entre el aire y el mar.
La nueva investigación publicada en Nature proporciona nuevas perspectivas sobre este sistema.
Sebastian Swart es profesor de oceanografía en la Universidad de Gotemburgo y coautor del estudio.
“Mostramos cómo las tormentas intensas que a menudo ocurren en la región aumentan la mezcla oceánica y traen aguas ricas en dióxido de carbono desde las profundidades hasta la superficie. Esto impulsa una liberación de dióxido de carbono del océano a la atmósfera. Ha habido una falta de conocimiento sobre estos procesos complejos, por lo que el estudio es una clave importante para entender la importancia del Océano Austral para el clima y el presupuesto de carbono global”, dice Swart.
El Océano Austral contiene la mitad de todo el dióxido de carbono unido en los océanos del mundo. Dado que el cambio climático podría causar condiciones meteorológicas más intensas en el futuro, incluyendo tormentas, es importante entender el impacto de la liberación de dióxido de carbono en la atmósfera.
Marcel du Plessis de la Universidad de Gotemburgo fue un participante en el estudio.
“El conocimiento es necesario para poder hacer predicciones más precisas sobre el cambio climático futuro. Actualmente, estos procesos ambientales no están capturados por los modelos climáticos globales”, dice Plessis.
Robots oceánicos autónomos y drones
Es extremadamente difícil medir las aguas alrededor de la Antártida dada su naturaleza intensa. Sin embargo, la nueva tecnología robótica está facilitando este proceso. Los investigadores se basaron en robots oceánicos autónomos, drones y planeadores oceánicos para recopilar datos desde la superficie hasta profundidades de un kilómetro. Estos datos se recopilaron durante varios meses.
“Esta tecnología pionera nos dio la oportunidad de recopilar datos con una larga duración, lo que no habría sido posible a través de un buque de investigación. Gracias a estos robots oceánicos, ahora podemos llenar importantes lagunas de conocimiento y obtener una mejor comprensión de la importancia del océano para el clima”, dice Swart.










