Ãngulo de Anderson
El CÃģdigo de Vibraiones Sufre Cuando el Papel de la IA se Expande

Un nuevo estudio encuentra que la codificaciÃģn de vibraiones mejora cuando los humanos dan las instrucciones, pero disminuye cuando la IA lo hace, con el mejor conjunto hÃbrido que mantiene a los humanos en primer lugar, con la IA como ÃĄrbitro o juez.
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Una nueva investigaciÃģn de los Estados Unidos, que examina quÃĐ sucede cuando los sistemas de IA se permiten dirigir la codificaciÃģn de vibraiones, en lugar de simplemente ejecutar instrucciones humanas, ha encontrado que cuando los Modelos de Lenguaje Grande (LLM) asumen un papel direccional mÃĄs grande, los resultados son casi siempre peores.
Aunque los investigadores utilizaron el GPT-5 de OpenAI como marco para sus experimentos de colaboraciÃģn humano-IA, mÃĄs tarde confirmaron que tanto el Claude Opus 4.5 de Anthropic como el Gemini 3 Pro de Google estaban sujetos a la misma curva de deterioro a medida que crecÃan las responsabilidades, afirmando que âincluso la participaciÃģn humana limitada mejora constantemente el rendimientoâ:
â[Los humanos] proporcionan una orientaciÃģn de alto nivel Única y efectiva en iteraciones, [mientras que] la orientaciÃģn de la IA a menudo conduce a un colapso del rendimiento. AdemÃĄs, encontramos que una asignaciÃģn de roles cuidadosa que mantiene a los humanos a cargo de la direcciÃģn mientras se descarga la evaluaciÃģn a la IA puede mejorar el rendimiento hÃbrido.â
Con el fin de proporcionar un test consistente que pudiera ser evaluado igualmente por humanos y por IA, se construyÃģ un marco experimental controlado alrededor de una tarea de codificaciÃģn iterativa en la que una imagen de referencia â que presentaba una foto de un gato, perro, tigre, pÃĄjaro, elefante, pingÞino, tiburÃģn, cebra, jirafa o panda â debÃa ser recreada utilizando grÃĄficos vectoriales escalables (SVG), y que la recreaciÃģn fuera juzgada en comparaciÃģn con la fuente de la foto de la que se derivÃģ:

Tanto los participantes humanos como los de IA fueron mostrados una imagen de referencia fotogrÃĄfica junto con una reconstrucciÃģn de SVG generada por IA, y se les pidiÃģ que calificaran cuÃĄn similares eran las dos en una escala de siete puntos. Fuente
En cada ronda, un agente proporcionaba instrucciones de alto nivel en lenguaje natural para guiar a un generador de cÃģdigo, y otro decidÃa si mantener la nueva versiÃģn o revertir a la anterior â un bucle estructurado que refleja flujos de trabajo colaborativos reales.
A lo largo de 16 experimentos que involucraron a 604 participantes y miles de llamadas a la API, se compararon directamente rondas de prueba dirigidas completamente por humanos con rondas dirigidas completamente por IA, en condiciones idÃĐnticas.

Algunas de las soluciones variadas que se llegaron a travÃĐs de diferentes combinaciones de porcentajes y tipos de colaboraciÃģn humano-IA (tomadas de una ilustraciÃģn mÃĄs grande en el documento fuente, al que remitimos al lector).
Aunque los humanos y la IA realizaron al mismo nivel al comienzo de las pruebas, con el tiempo sus trayectorias divergieron: cuando los humanos proporcionaron las instrucciones y tomaron las decisiones de selecciÃģn, las calificaciones de similitud aumentaron a lo largo de las iteraciones, con una mejora acumulativa constante; pero cuando los sistemas de IA llenaron ambos roles, el rendimiento no mostrÃģ ganancias consistentes y a menudo disminuyÃģ en las rondas â a pesar de que se utilizÃģ el mismo modelo subyacente para la generaciÃģn de cÃģdigo y la IA tuvo acceso a la misma informaciÃģn que los participantes humanos.
El Efecto de la Prolixidad
Los resultados tambiÃĐn mostraron que las instrucciones humanas eran tÃpicamente cortas y orientadas a la acciÃģn, centradas en quÃĐ cambiar a continuaciÃģn en la imagen actual; por el contrario, las instrucciones de la IA eran mucho mÃĄs largas y densamente descriptivas (un factor que se parametrizÃģ para GPT-5), detallando atributos visuales en lugar de priorizar la correcciÃģn incremental.
Pero, como se ve en el grÃĄfico a continuaciÃģn, imponer lÃmites estrictos de palabras en las instrucciones de la IA no invirtiÃģ el patrÃģn; incluso cuando se limitÃģ a 10, 20 o 30 palabras, las cadenas dirigidas por la IA todavÃa no mejoraron con el tiempo:

Calificaciones de similitud a lo largo de las iteraciones para rondas dirigidas por humanos en comparaciÃģn con rondas dirigidas completamente por IA y cadenas dirigidas por IA limitadas a 10, 20 o 30 palabras de instrucciÃģn. Evidentemente, acortar las instrucciones de la IA no evita la disminuciÃģn del rendimiento observada cuando la IA dirige tanto la instrucciÃģn como la selecciÃģn.
Los experimentos hÃbridos hicieron que el patrÃģn fuera mÃĄs claro, mostrando que agregar incluso un poco de participaciÃģn humana mejoraba los resultados, en comparaciÃģn con los conjuntos dirigidos completamente por IA; sin embargo, el rendimiento generalmente disminuÃa a medida que aumentaba la participaciÃģn de la IA.
Cuando se separaron los roles, la evaluaciÃģn y la selecciÃģn podÃan ser delegadas a la IA con una pÃĐrdida de calidad relativamente pequeÃąa; pero reemplazar la instrucciÃģn de alto nivel humana con la orientaciÃģn de la IA llevÃģ a disminuciones notables en el rendimiento, lo que sugiere que lo que mÃĄs importaba no era quiÃĐn generaba el cÃģdigo, sino quiÃĐn establecÃa y sostenÃa la direcciÃģn a lo largo de las iteraciones.
Los autores concluyen:
âA lo largo de mÚltiples experimentos, la codificaciÃģn dirigida por humanos mejorÃģ consistentemente con el tiempo, mientras que la codificaciÃģn dirigida por IA a menudo colapsÃģ a pesar de tener acceso a la misma informaciÃģn y capacidades de ejecuciÃģn similares.
âEsto seÃąala las luchas clave de los sistemas de IA actuales para mantener una direcciÃģn de alto nivel coherente a lo largo de interacciones repetidas, del tipo necesario para una codificaciÃģn de vibraiones exitosaâ
El nuevo documento se titula Por quÃĐ la orientaciÃģn humana es importante en la codificaciÃģn de vibraiones colaborativa, y proviene de siete investigadores de la Universidad de Cornell, la Universidad de Princeton, el Instituto de TecnologÃa de Massachusetts y la Universidad de Nueva York.
MÃĐtodo
Para los experimentos, un instructor humano mirÃģ una imagen de referencia generada por GPT-5, junto con el intento de imitaciÃģn de SVG mÃĄs reciente asociado. Luego, escribiÃģ instrucciones en lenguaje natural para guiar al generador de cÃģdigo hacia una coincidencia mÃĄs cercana.
AsÃ, el generador producirÃa un nuevo SVG en cada ronda, proporcionando un bucle iterativo para probar cÃģmo se acumula el efecto de la orientaciÃģn con el tiempo. Los objetivos eran diez imÃĄgenes de animales generadas por GPT-5, que cubrÃan una variedad de formas y texturas para que las mejoras o errores fueran fÃĄciles de detectar:

Esquema del flujo de trabajo de codificaciÃģn de vibraiones utilizado en el estudio. En A), un instructor humano ve una imagen de referencia fotogrÃĄfica junto con el SVG producido hasta ahora y escribe instrucciones en lenguaje natural para el generador de cÃģdigo para que siga cuando produzca el prÃģximo SVG; en B), un selector humano compara el nuevo SVG con el anterior y elige cuÃĄl versiÃģn coincide mejor con la imagen de referencia, antes de pasar el SVG seleccionado hacia adelante para la prÃģxima ronda de instrucciÃģn; y en C), evaluadores humanos independientes califican cuÃĄn similares son cada SVG generado a su imagen de referencia, suministrando las calificaciones utilizadas para evaluar el rendimiento general.
Un selector humano comparÃģ cada nuevo SVG generado con el anterior y lo aceptÃģ o rechazÃģ, lo que mantuvo el proceso alineado con la imagen de referencia a lo largo de las rondas. En este conjunto bÃĄsico, el mismo humano realizÃģ ambos roles.
Para medir la calidad, evaluadores humanos independientes calificaron cuÃĄn similares eran cada SVG generado a su imagen de referencia. A lo largo de diecisÃĐis experimentos, 120 personas produjeron 4,800 calificaciones. Todos los experimentos se ejecutaron en el marco PsyNet, un portal diseÃąado para acomodar interacciones estructuradas entre humanos y sistemas de IA.
El estudio reclutÃģ a 604 hablantes nativos de inglÃĐs, en pruebas que consumirÃan 4,800 llamadas a la API para la generaciÃģn de cÃģdigo, y 5,327 llamadas a la API para la instrucciÃģn. Aunque GPT-5 fue el modelo principal utilizado, se realizaron lotes de comparaciÃģn mÃĄs pequeÃąos con Claude Opus 4.5 y Gemini 3 Pro, que cada uno manejÃģ 280 consultas.
Resultados
Se realizaron treinta rondas de codificaciÃģn de vibraiones, cada una compuesta por quince ediciones de las diez imÃĄgenes de referencia bÃĄsicas. Para estas, se eligieron 45 participantes humanos, cada uno sirviendo como selector y instructor a lo largo de diez iteraciones, en las rondas âdirigidas por humanosâ.
Dentro de cada turno, el mismo participante primero eligiÃģ entre el SVG actual y el anterior, y luego escribiÃģ la prÃģxima ronda de instrucciones. Una segunda versiÃģn de la prueba reemplazÃģ esas decisiones humanas con llamadas a la API de GPT 5, mientras mantenÃa el resto del conjunto sin cambios. En todos los casos, los roles de instructor y selector promovieron al generador de cÃģdigo con lenguaje plano.
Un ejemplo representativo de codificaciÃģn de vibraiones de varias rondas muestra cÃģmo el proceso diverge con el tiempo; cuando los humanos actuaron como selector e instructor, la salida de SVG mejorÃģ constantemente a lo largo de las iteraciones, acercÃĄndose a la imagen de referencia con cada ronda:

Ejemplos de progresiÃģn para una imagen de referencia bajo codificaciÃģn de vibraiones dirigida por humanos (arriba) y dirigida por IA (abajo), mostrando una mejora constante a lo largo de las iteraciones con humanos en ambos roles, y estancamiento o deriva cuando ambos roles son manejados por IA.
Por el contrario, en la versiÃģn dirigida por IA, las primeras rondas a veces capturaron caracterÃsticas visuales clave, pero los intentos posteriores no lograron mejorar sobre esas ganancias, y en algunos casos se alejaron del objetivo:

Resultados finales de la iteraciÃģn final, comparando giros dirigidos por humanos (fila superior) con cadenas dirigidas por IA (fila inferior), a lo largo del mismo conjunto de imÃĄgenes de referencia. Los resultados dirigidos por humanos coinciden mÃĄs estrechamente con los animales originales, y los resultados dirigidos por IA demuestran distorsiones visibles o pÃĐrdida de caracterÃsticas clave.
Para medir las tendencias emergentes cuantitativamente, se mostraron las imÃĄgenes finales a calificadores humanos independientes y se calificaron por similitud con las imÃĄgenes de referencia. En las primeras rondas, las rondas dirigidas por humanos y las dirigidas por IA obtuvieron calificaciones similares; pero hacia la ronda nÚmero quince, la diferencia era clara, con las imÃĄgenes elegidas por humanos calificadas mucho mÃĄs cerca de los objetivos. Con el tiempo, las calificaciones humanas aumentaron constantemente, con la mayor ganancia relativa sobre la IA alcanzando el 27.1%.

Calificaciones de similitud promedio a lo largo de las iteraciones para codificaciÃģn de vibraiones dirigida por humanos y dirigida por IA, mostrando ganancias constantes cuando los humanos actÚan como selector e instructor, y una disminuciÃģn gradual cuando ambos roles son manejados por GPT 5.
Para asegurarse de que las tendencias emergentes no se debieran al poder colectivo de mÚltiples participantes humanos simultÃĄneos, los investigadores reclutaron a diez personas adicionales para trabajar solas, cada una ejecutando tres rondas por sà misma â y los resultados mejoraron de la misma manera constante, demostrando que las ganancias no fueron un efecto casual del esfuerzo colectivo.
La Gran Imagen
Sin embargo, si GPT-5 juzgara los resultados por sà mismo, ÂŋadmitirÃa que los resultados humanos eran mejores? Las calificaciones humanas y de IA generalmente se movieron en la misma direcciÃģn, asà que el modelo podrÃa distinguir entre bueno y malo, pero calificÃģ consistentemente las imÃĄgenes generadas por IA mÃĄs altas que las calificaciones humanas.
âEspecÃficamente, preguntamos si los agentes de IA reconocerÃan que sus propias salidas son inferiores a las producidas por humanos, o si en cambio mostrarÃan una preferencia por sus propias creaciones, lo que indicarÃa un posible problema de alineaciÃģn.â
Como resultÃģ, hay un problema de alineaciÃģn*:
âLos evaluadores de IA asignaron calificaciones mÃĄs altas a las salidas generadas por IA. Estos hallazgos sugieren que las diferencias de rendimiento observadas pueden deberse a una desalineaciÃģn en las representaciones entre humanos y IA.â
Al examinar cÃģmo los humanos y la IA frasesan su orientaciÃģn, se hicieron evidentes las discrepancias en las pruebas. Como se ve en la figura a continuaciÃģn, tanto el enfoque como la longitud son temas de divergencia entre la IA y los humanos:

Una comparaciÃģn de cÃģmo los humanos y la IA dieron instrucciones durante la tarea de codificaciÃģn. âAâ muestra que los humanos escriben instrucciones cortas y directas, mientras que la IA escribe descripciones largas y detalladas. âBâ mapea las instrucciones, revelando que los prompts humanos se agrupan juntos, mientras que los prompts de la IA se dividen por animal. âCâ rastrea cÃģmo limitar la longitud de la instrucciÃģn de la IA no arregla sus malos resultados con el tiempo; y âDâ ilustra que los humanos brindan una orientaciÃģn mÃĄs variada y equilibrada que la IA, incluso cuando se imponen lÃmites de palabras.
Las instrucciones humanas tendÃan a ser cortas y directas, ofreciendo ediciones claras que se podÃan aplicar generalmente en los objetivos. Las instrucciones de la IA, por otro lado, estaban densamente llenas de detalles descriptivos y a menudo estaban infladas con descripciones especÃficas sobre sombreado, texturas, iluminaciÃģn o minucias anatÃģmicas â descripciones que pueden tener sentido en aislamiento, pero que no proporcionan pasos Útiles siguientes para el modelo (y que serÃĄn familiares para aquellos que estÃĄn al tanto de los problemas de los LLM con la longitud del contexto, es decir, ser capaces de retener âla gran imagenâ a medida que un proyecto se desarrolla y crece).
Para ver si la reducciÃģn de la verbosidad mejorarÃa el rendimiento, se limitÃģ a GPT-5 a 10, 20 o 30 palabras por instrucciÃģn; pero incluso estas instrucciones comprimidas no mostraron ninguna mejora (ver la parte inferior derecha del grÃĄfico anterior).
Emprendimientos Conjuntos
Para probar quÃĐ sucede cuando los humanos y la IA comparten el control, los investigadores ejecutaron tareas de codificaciÃģn con diferentes mezclas de entrada humana y de IA, que iban desde mayormente humanos hasta mayormente IA.
Cada mezcla hÃbrida superÃģ el control total de la IA, asà que incluso una pequeÃąa cantidad de orientaciÃģn humana mejorÃģ los resultados:

Configuraciones de codificaciÃģn hÃbridas con diferentes mezclas de humanos y IA. (A) Muestra cÃģmo los humanos y la IA se turnaron como instructores y selectores para cada paso de codificaciÃģn; (B) muestra que una mayor participaciÃģn humana condujo a resultados de mayor calidad, mientras que una mayor entrada de IA redujo las calificaciones; y (C) describe una disminuciÃģn constante en la calidad de la salida final a medida que disminuye la participaciÃģn humana, confirmando que una direcciÃģn humana mÃĄs consistente produjo mejores resultados.
A medida que la IA asumÃa mÃĄs del proceso, el rendimiento disminuÃa, con los mejores resultados vistos cuando los humanos lideraban la mayorÃa de las rondas, y los mÃĄs dÃĐbiles cuando la IA lideraba la mayorÃa de las rondas. Ninguno de estos conjuntos hÃbridos logrÃģ mejorar con cada nueva ronda, lo que sugiere que la direcciÃģn humana funciona mejor cuando es constante y consistente, en lugar de ocasional.
InversiÃģn de Roles
El estudio tambiÃĐn explorÃģ si importa quiÃĐn hace quÃĐ en este tipo de tareas, y lo probÃģ. La tarea revisada involucrÃģ dos tareas: un participante dictarÃa cÃģmo cambiar la imagen, y otro elegirÃa una versiÃģn preferible.
Cuando ambos trabajos los realizaron personas, la calidad se mantuvo; pero cuando un humano dio las instrucciones y nadie eligiÃģ entre versiones, la calidad empeorÃģ:

Pruebas para la divisiÃģn de roles en la codificaciÃģn de vibraiones: en (A), eliminar el rol de selector condujo a un peor rendimiento, incluso cuando un humano proporcionÃģ instrucciones; en (B), reemplazar al selector humano con una IA redujo ligeramente la calidad, pero no tan severamente como saltarse la selecciÃģn por completo.
Cuando la IA estaba a cargo, saltarse el paso de elecciÃģn no importaba, ya que sus salidas permanecieron consistentes de cualquier manera; pero cuando los humanos dieron las instrucciones y la IA eligiÃģ entre los resultados, la calidad se mantuvo cerca del conjunto dirigido completamente por humanos.
Lo contrario no funcionÃģ: tener a la IA dar instrucciones mientras los humanos elegÃan salidas condujo a resultados mÃĄs dÃĐbiles, lo que sugiere que la orientaciÃģn creativa humana sigue siendo esencial, mientras que el trabajo de elegir entre opciones puede ser delegado a la IA sin mucha pÃĐrdida.
El documento concluye:
âLa generaciÃģn de ideas y la instrucciÃģn de alto nivel son las contribuciones crÃticas de los humanos, mientras que la evaluaciÃģn y la selecciÃģn pueden ser delegadas a la IA sin pÃĐrdida de rendimiento.
âEsto sugiere un principio de diseÃąo prÃĄctico para sistemas hÃbridos: los humanos deben establecer la direcciÃģn, mientras que la IA puede apoyar la evaluaciÃģn y la ejecuciÃģn.â
ConclusiÃģn
AÚn queda por ver hasta quÃĐ punto ventanas de contexto mejoradas y/o aumentadas afectarÃĄn el rendimiento de los LLM en tareas de este tipo. El dÃa en que la âamnesia de LLMâ deje de ser un problema diario de la colaboraciÃģn humano-IA puede ser una causa tanto para celebraciÃģn como para alarma, ya que el problema que la IA estÃĄ tratando de resolver, argumentablemente, es la gente.
No obstante, el trabajo de los autores tambiÃĐn hace claro que hay desacuerdos innatos y crÃticos entre la IA y los humanos con respecto a la calidad, que pueden ser determinados aÚn por los consumidores como un concepto irremplazablemente humano.
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* Mi conversiÃģn de las citas en lÃnea de los autores a enlaces.
Publicado por primera vez el viernes 13 de febrero de 2026












