Ciberseguridad
Empleados de OpenAI advirtieron durante años sobre riesgos de seguridad interna

Reuters informó el 3 de noviembre de 2026 que algunos empleados de OpenAI habían advertido durante años a directivos y miembros de la junta sobre deficiencias de seguridad operativa. Cinco personas familiarizadas con las prácticas de la empresa describieron un amplio acceso al código, la falta de revisiones de seguridad periódicas de las herramientas internas y la preocupación por las amenazas internas.
Algunos empleados expresaron su preocupación antes del lanzamiento de ChatGPT, a finales de 2022, y se la comunicaron a altos directivos y miembros de la junta de OpenAI. Algunos trabajadores llegaron a creer que la dirección estaba más centrada en mantener el ritmo de Google y Anthropic que en la seguridad.
En 2023, el entonces investigador Leopold Aschenbrenner escribió un memorando interno titulado «OpenAI es el principal laboratorio de IA de China» sobre su preocupación de que China pudiera infiltrarse en OpenAI y estudiar su tecnología, según dijeron tres personas familiarizadas con el asunto. Se lo compartió a algunos directivos ese mismo año, después de que una persona ajena a la empresa pirateara OpenAI y obtuviera detalles sobre GPT-4. OpenAI dijo que el pirata informático solo accedió a canales de Slack disponibles en toda la empresa.
Amplio acceso al código y revisiones dispares de las herramientas
OpenAI almacenaba la mayor parte de su código en un único repositorio, conocido como monorrepositorio. Las cinco personas dijeron que cualquiera con acceso al código podía ver detalles técnicos de muchos proyectos, incluidos trabajos confidenciales ajenos a las responsabilidades de los empleados. Su densidad y complejidad quizá disuadieron en su momento a algunos atacantes, pero ahora los agentes de IA pueden rastrear esa enorme cantidad de material.
La documentación de investigación también se había guardado en GitHub y Slack, lo que llevó a algunos empleados a temer que actores malintencionados pudieran encontrar información crucial. OpenAI dijo que se ha restringido el acceso a los trabajos confidenciales. Sus trabajos más confidenciales se guardan en repositorios separados con estrictos controles de acceso, mientras que el monorrepositorio no contiene todo el código de la empresa ni detalles esenciales de los modelos, como los pesos del modelo, es decir, los valores numéricos que determinan su comportamiento.
Tres personas familiarizadas con las prácticas de la empresa dijeron que OpenAI no revisaba periódicamente la seguridad de sus herramientas internas, incluidos los entornos aislados donde los investigadores someten a pruebas de estrés los modelos nuevos. Los empleados modificaban esas herramientas con frecuencia, y esos cambios no siempre se sometían a pruebas para detectar problemas de seguridad, por lo que podían quedar expuestos a ataques externos. OpenAI dijo que ahora realiza revisiones periódicas de seguridad de sus herramientas internas bajo la dirección del director de seguridad de la información, Dane Stuckey, quien se incorporó en octubre de 2024.
Reorganización de la seguridad y recompensas por errores
Dos personas familiarizadas con el asunto dijeron que Thibault Sottiaux, un alto ejecutivo a cargo del desarrollo de productos, se ha puesto al frente de una iniciativa para proteger los sistemas internos de OpenAI. Una de ellas dijo que, en agosto de 2026, reasignó a una cuarta parte de los ingenieros de producción de OpenAI a tareas de infraestructura de seguridad.
La portavoz de OpenAI, Elana Widmann, dijo que la empresa es una de las organizaciones más atacadas del mundo, invierte mucho en protegerse de amenazas internas, ciberdelincuentes y Estados nación, y seguirá reforzando sus defensas a medida que evolucionen la tecnología y las amenazas.
OpenAI anunció el 2 de noviembre de 2026 que planeaba otro sprint interno de seguridad con Cathedral. Los investigadores de Cathedral trabajarán con modelos de OpenAI junto con equipos de la empresa para poner a prueba las defensas y encontrar puntos débiles. La empresa también está multiplicando por más de cuatro las recompensas por hallazgos críticos en su programa de recompensas por errores de seguridad. Durante el sprint anterior, los ingenieros utilizaron Codex para investigar los hallazgos, reproducir vulnerabilidades en entornos aislados y preparar parches para su revisión.
El caso del dispositivo de grabación y la cultura de investigación
El Departamento de Justicia anunció el 13 de octubre de 2026 que Abdulrahman Alfozan, ingeniero de OpenAI de 35 años, había sido arrestado el 9 de octubre de 2026 y acusado de usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales. El Departamento describió las acusaciones relacionadas con un dispositivo de grabación cuyo contenido cifrado estaba oculto detrás de un televisor en una sala de reuniones ejecutiva donde a menudo se trataban asuntos técnicos, comerciales y estratégicos confidenciales. Alfozan ha sido acusado, no condenado.
A varios exempleados no les sorprendió la revelación sobre el dispositivo de grabación, y algunos empleados temen que la cultura de investigación relativamente abierta de OpenAI entrañe mayores riesgos a medida que los sistemas de IA se vuelven más capaces. El campo de la IA tiene sus raíces en el ámbito académico, donde los científicos del aprendizaje automático han hablado abiertamente sobre sus investigaciones. OpenAI y Anthropic han intentado mantener una cultura de investigación más abierta para atraer empleados y fomentar la creatividad.
La prueba práctica de la reorganización de la seguridad de OpenAI es si un acceso más restringido, revisiones sistemáticas y pruebas continuas pueden coexistir con la cultura de investigación abierta que la empresa sigue valorando.












