Entrevistas
Maria de Lourdes Zollo, CEO y cofundadora de Bee – Serie de entrevistas

Maria de Lourdes Zollo es la CEO y cofundadora de Bee. Anteriormente trabajó en Twitter como gerente de productos senior y creadora. Maria de Lourdes Zollo asistió a la Università degli Studi di Milano.
Bee es un dispositivo wearable de inteligencia artificial personal que transforma conversaciones y tareas en resúmenes, ideas y recordatorios. Aprende y se adapta, ofreciendo asistencia proactiva mientras garantiza la privacidad con una función de silencio. Con un avanzado filtro de ruido, soporte para 40 idiomas y una vida útil de la batería de siete días, Bee está diseñado para un uso sin interrupciones. Su diseño modular permite opciones de uso flexibles, y se integra suavemente con iOS, proporcionando un compañero inteligente que mejora la productividad y mantiene a los usuarios presentes en sus vidas diarias.
¿Qué te inspiró a ti y a Ethan a cofundar Bee, y cómo influyeron tus experiencias anteriores en TikTok, Squad y Twitter en tu visión para este dispositivo wearable de inteligencia artificial personal?
El viaje a Bee comenzó con una realización divertida: mi primer prototipo en realidad se centraba en maquillaje. Estaba tratando de resolver una frustración personal sobre tomar decisiones de compra informadas sin tener que reconstruir constantemente el contexto en Google o Amazon. Esta experiencia me llevó a explorar una pregunta más amplia sobre la comprensión de la inteligencia artificial personalizada.
Cuando Ethan y yo nos conectamos, descubrimos una fascinante alineación. Él había explorado conceptos similares en 2016 con Olabot (antes de cambiar a Squad), investigando si la inteligencia artificial podría retener nuestros recuerdos, intereses, ideas y valores. Aunque la tecnología no estaba lista en ese momento, vi una oportunidad de revisitar y reimaginar este concepto de una manera completamente nueva.
Mi experiencia en TikTok me había impresionado profundamente con el poder de comprender realmente a los usuarios y ofrecer experiencias personalizadas. Con Ethan, reconocimos el potencial de crear algo revolucionario: inteligencia artificial que no solo responde a comandos, sino que construye una comprensión genuina a través de una presencia continua.
El momento era perfecto. La tecnología finalmente había avanzado lo suficiente para permitir nuestra visión, y nuestras experiencias en importantes plataformas tecnológicas habían mostrado tanto el potencial como las limitaciones de los enfoques de inteligencia artificial existentes. Fundamos Bee porque creemos que la inteligencia artificial debe hacer más que simplemente ejecutar comandos: debe comprender tu mundo, anticipar tus necesidades y crecer contigo. Esta visión de la tecnología como una extensión natural de tu vida, construyendo una comprensión personal profunda a través de una presencia continua, es finalmente posible.
Bee se centra en hacer que la inteligencia artificial sea más centrada en el ser humano y consciente del contexto. ¿Por qué es este un enfoque tan importante para ti, y cómo ves que esto dará forma al futuro de la tecnología de inteligencia artificial?
Hacer que la inteligencia artificial sea más centrada en el ser humano y consciente del contexto es crucial porque estamos en un momento transformador en nuestra relación con la tecnología. Ahora, estamos constantemente bombardeados con notificaciones y tareas que fragmentan nuestra atención y nos desconectan de lo que realmente importa en nuestras vidas. La tecnología prometió mejorar nuestra existencia, pero a menudo nos aleja de estar presentes en el momento.
Esto es por lo que nos estamos alejando del modelo tradicional de inteligencia artificial basado en comandos. Creemos que la inteligencia artificial debe trabajar en armonía con la atención humana en lugar de competir por ella. Al crear inteligencia artificial que construye una comprensión genuina a través de una presencia continua, Bee puede absorber silenciosamente el contexto y manejar tareas mundanas mientras te permite estar completamente comprometido con tu vida.
Cuando tu inteligencia artificial realmente comprende el contexto, puede transformar tanto experiencias físicas como digitales en ideas significativas sin exigir tu atención constante. Sabe cuándo intervenir y cuándo quedarse callada. Este enfoque consciente representa el futuro de la inteligencia artificial: tecnología que no solo responde a solicitudes, sino que realmente te ayuda a estar más presente al comprender el ritmo natural de tu vida. Se trata de crear tecnología que respete nuestra humanidad mientras hace que nuestras vidas sean más simples, más conectadas y más intencionadas.
Construir un producto de hardware como Bee en solo 10 meses no es una hazaña menor. ¿Cuáles fueron algunos de los desafíos más grandes, y cómo los superaste?
Construir Bee en solo 10 meses fue un viaje que requirió replantear el desarrollo tradicional de hardware. El desafío más grande no fue solo técnico, sino estratégico: tomar las decisiones correctas en el momento correcto. A diferencia del software, donde puedes iterar rápidamente y cambiar de rumbo, el desarrollo de hardware es mucho menos indulgente. Una sola mala decisión puede costar meses de tiempo y recursos significativos.
Para superar esto, tomamos un enfoque deliberadamente iterativo. En lugar de apuntar a la perfección desde el principio, comenzamos con un diseño de hardware simple que pudiéramos prototipar rápidamente. Construimos una comunidad fuerte de usuarios tempranos aquí en San Francisco que proporcionaron comentarios invaluables. Esta relación cercana con nuestros usuarios nos permitió aprender y adaptarnos rápidamente. A lo largo de un año, pasamos por cuatro diferentes iteraciones de dispositivos: no eran hermosos, pero cada versión nos enseñó lecciones cruciales sobre lo que los usuarios realmente necesitaban y querían.
Esta rápida prototipación y el ciclo de retroalimentación de los usuarios fueron clave para nuestro éxito. Mientras que los prototipos tempranos pueden no haber sido hermosos, nos ayudaron a evitar la trampa clásica de hardware de pasar demasiado tiempo perfeccionando algo que los usuarios pueden no querer realmente. Al mantenernos cerca de nuestros usuarios y mantener un ciclo de iteración rápido, pudimos crear un producto que sirve genuinamente a las necesidades de los usuarios en lugar de solo a nuestras suposiciones.
¿Cómo abordaste la integración de la inteligencia artificial con el hardware mientras lo mantuviste amigable para el usuario y asequible?
Nuestro enfoque para integrar la inteligencia artificial con el hardware se centró en la simplicidad intencional. Nos enfocamos en crear un diseño limpio y minimalista utilizando materiales cuidadosamente seleccionados que nos permiten mantener los costos bajos mientras mantenemos la calidad. Pero la verdadera magia de Bee no está en el hardware complejo, sino en la experiencia del software.
Hemos hecho que Bee sea accesible a través de nuestra Edición Pionera a $49.99 (precio regular de $99.99), con una suscripción mensual de $12 que desbloquea capacidades avanzadas. Esta estructura de precios refleja nuestra creencia de que la inteligencia artificial personal poderosa debe ser accesible para todos.
Lo que hace que Bee sea especial es cómo la inteligencia artificial aprende y se adapta a ti con el tiempo. El hardware proporciona la presencia continua necesaria para que esta comprensión se desarrolle, mientras que el software transforma tus experiencias diarias en ideas y acciones significativas. Este enfoque en el valor impulsado por el software, combinado con un diseño de hardware simple, nos permite ofrecer una experiencia de inteligencia artificial impactante a un precio accesible.
¿Qué distingue a Bee de otros dispositivos wearables de inteligencia artificial que han luchado por ganar tracción en el pasado?
Nuestro enfoque se distingue porque creemos que el futuro de la inteligencia artificial personal no se trata de crear otro dispositivo independiente, sino de construir una comprensión continua de tu mundo. En lugar de centrarnos principalmente en las capacidades del hardware, estamos adoptando un enfoque de software en primer lugar, donde el dispositivo sirve como la conexión de tu inteligencia artificial con tu vida diaria.
Lo que hace que Bee sea diferente es cómo lo estamos construyendo: iteración rápida directamente con nuestra comunidad, aprendiendo y adaptándonos según las experiencias reales de los usuarios. El dispositivo Bee en sí es intencionalmente simple, sirviendo como los “oídos” de tu inteligencia artificial, mientras que nuestro software crea una conexión sin fisuras entre tu vida digital y personal. Nuestra vida útil de la batería de siete días permite esta presencia continua, transformando tanto interacciones en línea como conversaciones en el mundo real en ideas significativas.
Vemos la inteligencia artificial personal como un puente entre tu huella digital y el mundo físico, no solo como otro gadget.
El diseño modular de Bee es intrigante. ¿Qué inspiró esta flexibilidad, y cómo ves que los usuarios se beneficiarán de ella?
El diseño modular refleja nuestra comprensión de que la tecnología personal debe adaptarse al estilo de vida único de cada usuario. Nuestro enfoque es simple: proporcionar un dispositivo central mientras permitimos que los usuarios personalicen cómo usan y llevan Bee a través de diferentes accesorios basados en sus necesidades individuales.
Lo que es fascinante es cómo nuestra comunidad ha abrazado esta flexibilidad. De hecho, estamos viendo a los usuarios solicitar incluso más accesorios y formas de adaptar Bee a sus vidas diarias.
La privacidad es una preocupación importante con dispositivos que escuchan y procesan datos continuamente. ¿Cómo aborda Bee estas preocupaciones mientras mantiene su funcionalidad?
La privacidad es fundamental en cómo hemos diseñado Bee desde el principio. Seguimos un principio simple: tus momentos personales permanecen personales. Todas las conversaciones se procesan en tiempo real y se eliminan inmediatamente: nunca almacenamos grabaciones de audio. Los usuarios tienen el control total sobre sus datos, con la capacidad de eliminar cualquier cosa en cualquier momento.
Mantenemos los más altos estándares de seguridad porque creemos que la confianza es esencial para la inteligencia artificial personal. Nunca usamos tus datos para el entrenamiento de la inteligencia artificial, nunca los vendemos y nunca los compartimos con terceros.
Bee combina la inteligencia artificial y los dispositivos wearables de una manera única. ¿Puedes compartir ideas sobre el proceso de desarrollo y cómo equilibraste la innovación con la practicidad?
Desarrollar Bee significó replantear cómo la inteligencia artificial y el hardware podrían trabajar juntos. Nos centramos en crear una integración sin fisuras entre experiencias físicas y digitales, conectándonos con correo electrónico, calendario y otros servicios mientras aprendíamos de interacciones en el mundo real. Nuestra prueba beta de agentes automatizados para tareas como enviar correos electrónicos y mensajes de WhatsApp muestra cómo estamos empujando los límites de las capacidades de la inteligencia artificial personal.
¿Cómo ves que Bee mejorará la vida diaria de las personas de maneras que las tecnologías existentes no han logrado?
Bee ayuda a las personas a estar presentes al comprender su mundo y manejar tareas en segundo plano. Captura momentos clave, recuerda a los usuarios sobre compromisos y reduce las distracciones, permitiéndoles centrarse en lo que realmente importa.
¿Cómo ves que los dispositivos wearables de inteligencia artificial evolucionarán en los próximos cinco años, y qué papel ves que Bee desempeñará en este ecosistema?
El futuro de los dispositivos wearables de inteligencia artificial se encuentra en la creación de inteligencia artificial que realmente comprenda el contexto y se integre sin esfuerzo en la vida diaria. Bee está liderando este cambio al centrarse en el aprendizaje y la adaptación continuos en lugar de simplemente agregar más características.
Gracias por la gran entrevista, los lectores que deseen aprender más pueden visitar Bee.












