Líderes de opiniÃģn

Construir confianza es el prÃģximo avance de la inteligencia artificial empresarial

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La inteligencia artificial estÃĄ evolucionando a un ritmo extraordinario, transformando la forma en que las organizaciones trabajan, toman decisiones y entregan valor. Los modelos de hoy pueden razonar, generar contenido y automatizar tareas que hasta hace poco requerían juicio humano. Pero el mayor avance en la inteligencia artificial empresarial no es simplemente tener modelos mÃĄs inteligentes. Es aprender a hacer que esos modelos sean lo suficientemente confiables para su uso en el mundo real.

Durante los Últimos aÃąos, la conversaciÃģn se ha centrado en lo que la inteligencia artificial puede hacer. Hoy en día, los líderes empresariales estÃĄn haciendo preguntas diferentes: ÂŋPodemos confiar en los resultados? ÂŋPodemos explicar cÃģmo se tomaron las decisiones? ÂŋPodemos implementar la inteligencia artificial en entornos regulados sin introducir riesgos innecesarios? ÂŋPodemos ampliar estos sistemas mientras mantenemos la seguridad, el cumplimiento y la gobernanza? Esas preguntas reflejan un cambio importante. La inteligencia artificial ya no es simplemente una tecnología emergente con la que experimentar; se ha convertido en parte de las operaciones comerciales bÃĄsicas. A medida que las organizaciones implementan la inteligencia artificial, la confianza depende cada vez mÃĄs de mantener el control sobre los datos, la gobernanza y los requisitos regulatorios en diferentes jurisdicciones.

SegÚn el Informe de índice de inteligencia artificial de Stanford 2025, el 78% de las organizaciones informaron que utilizaron inteligencia artificial en 2024, un aumento significativo con respecto al 55% del aÃąo anterior. A medida que la adopciÃģn se acelera, el informe tambiÃĐn enfatiza la necesidad de aumentar la inversiÃģn en inteligencia artificial responsable, gobernanza y supervisiÃģn regulatoria. Las organizaciones que obtienen el mayor valor de la inteligencia artificial emparejan cada vez mÃĄs modelos inteligentes con datos confiables, una sÃģlida gobernanza y control sobre sus datos y entornos de inteligencia artificial.

La inteligencia artificial empresarial ha entrado en una nueva fase: la confianza ahora es tan importante como la capacidad.

Cuando la inteligencia artificial generativa capturÃģ la atenciÃģn global por primera vez, el ÃĐxito se medía comÚnmente por lo que la tecnología podía hacer en demostraciones. Las organizaciones corrieron para construir chatbots, resumir documentos, generar cÃģdigo o automatizar tareas creativas solo para mostrar que estaban utilizando inteligencia artificial. Hoy en día, el ÃĐxito se mide por si la inteligencia artificial se puede integrar en las operaciones comerciales bÃĄsicas de manera segura, repetible y con un valor empresarial medible.

Ese cambio requiere que los sistemas de inteligencia artificial operen en diferentes unidades comerciales, procesen informaciÃģn sensible, cumplan con regulaciones en constante evoluciÃģn y entreguen resultados consistentes con el tiempo. Las organizaciones necesitan mÃĄs que modelos poderosos. Necesitan datos confiables, una efectiva gobernanza y una infraestructura que permita que la inteligencia artificial funcione donde resida la informaciÃģn.

La investigaciÃģn de la Última encuesta sobre el estado de la inteligencia artificial de McKinsey refleja esta realidad. Si bien la adopciÃģn de la inteligencia artificial se ha generalizado, muchas organizaciones siguen luchando por ir mÃĄs allÃĄ de casos de uso aislados a una implementaciÃģn empresarial que entregue un valor empresarial sostenible. La tecnología en sí estÃĄ avanzando rÃĄpidamente, y las capacidades organizacionales necesarias para implementarla todavía estÃĄn luchando por mantener el ritmo. La prÃģxima fase de la inteligencia artificial empresarial estarÃĄ definida menos por modelos innovadores y mÃĄs por una ejecuciÃģn disciplinada.

El Estado de la inteligencia artificial generativa en la empresa de Deloitte hace eco de ese desafío en la investigaciÃģn, que encontrÃģ que, si bien las organizaciones siguen siendo optimistas sobre el potencial a largo plazo de la inteligencia artificial, muchas siguen enfrentando barreras persistentes en torno a la gobernanza, la gestiÃģn de riesgos, la preparaciÃģn de datos y la integraciÃģn junto con los procesos comerciales existentes. Juntos, estos hallazgos respaldan la idea de que el ÃĐxito de la inteligencia artificial empresarial depende tanto de la madurez organizacional y las bases de datos confiables como de los avances en la capacidad de los modelos.

La confianza comienza mucho antes de que un modelo genere una respuesta.

Imagina pedirle al analista financiero mÃĄs experimentado del mundo que evalÚe a una empresa utilizando registros parciales, datos de mercado desactualizados y informes contradictorios. Sería poco probable que se llegaran a conclusiones precisas porque la informaciÃģn subyacente es poco fiable. La inteligencia artificial empresarial opera bajo el mismo principio.

La calidad de un sistema de inteligencia artificial no se trata del sistema en sí, sino de los datos que lo informan. Las organizaciones necesitan confianza en el origen de los datos, cÃģmo han cambiado, quiÃĐn tiene acceso a ellos y si siguen siendo adecuados para un caso de uso particular antes de poder confiar plenamente en los resultados de la inteligencia artificial, independientemente de lo sofisticado que pueda ser el modelo. Esa confianza depende cada vez mÃĄs de la soberanía de los datos: saber dÃģnde residen los datos, quÃĐ leyes los gobiernan y asegurarse de que los sistemas de inteligencia artificial respeten esos requisitos en todo el proceso de capacitaciÃģn, inferencia y operaciones continuas.

A medida que las empresas pasan de la experimentaciÃģn a la producciÃģn, capacidades como la genealogía de los datos, la gobernanza y la observabilidad se vuelven esenciales. Proporcionan la transparencia necesaria para comprender las decisiones de la inteligencia artificial, identificar riesgos rÃĄpidamente y desplegar la inteligencia artificial con confianza dondequiera que resida la informaciÃģn.

El marco de gestiÃģn de riesgos de inteligencia artificial de NIST refuerza esta perspectiva al identificar la gobernanza, la responsabilidad y la supervisiÃģn regular como componentes necesarios de una inteligencia artificial responsable. Estas prÃĄcticas no son barreras para la innovaciÃģn; son los mecanismos que permiten a las organizaciones innovar con confianza.

A medida que la inteligencia artificial se vuelve mÃĄs profundamente integrada en las operaciones empresariales, los mismos principios se aplican a la seguridad: las organizaciones deben proteger no solo sus datos, sino tambiÃĐn los modelos y agentes que interactÚan con ellos.

La apertura crea resiliencia

El futuro de la inteligencia artificial empresarial no dependerÃĄ de un solo modelo o proveedor. Las organizaciones necesitan la flexibilidad para adoptar nuevas tecnologías, cumplir con los requisitos de soberanía de datos en constante evoluciÃģn y desplegar la inteligencia artificial dondequiera que resida la informaciÃģn, mientras mantienen una gobernanza y seguridad consistentes.

Los estÃĄndares abiertos ayudan a que diferentes sistemas trabajen juntos en varias plataformas. Las arquitecturas abiertas facilitan la adopciÃģn de nuevas tecnologías sin tener que reconstruir la infraestructura existente. El cÃģdigo abierto acelera la innovaciÃģn al permitir que las organizaciones obtengan una mayor transparencia, flexibilidad y colaboraciÃģn.

Este ÃĐnfasis en la apertura no es simplemente una decisiÃģn tecnolÃģgica. Cada vez mÃĄs se refleja en los marcos de gobernanza de inteligencia artificial a nivel mundial. Los Principios de inteligencia artificial de la OCDE subrayan la transparencia, la responsabilidad y la innovaciÃģn responsable como bloques de construcciÃģn clave para una inteligencia artificial confiable. En lugar de encerrar a las organizaciones en un enfoque Único, la apertura les da la flexibilidad para adoptar nuevas tecnologías, responder a las necesidades comerciales cambiantes y mantener el control sobre sus estrategias de inteligencia artificial a medida que el panorama sigue evolucionando.

Apreciar lo que realmente importa

La inteligencia artificial estÃĄ haciendo un progreso extraordinario, pero lo que determinarÃĄ su ÃĐxito a largo plazo no es simplemente el desarrollo de modelos cada vez mÃĄs capaces. Son los datos confiables, la gobernanza responsable y las arquitecturas abiertas que dan a las organizaciones la confianza para llevar la inteligencia artificial a sus datos, dondequiera que residan, y para ampliar la innovaciÃģn sin sacrificar el control sobre quÃĐ modelos se utilizan y cÃģmo se despliegan. Eso es lo que transforma la inteligencia artificial de una tecnología impresionante en un valor empresarial a largo plazo.

En muchos sentidos, esa es la verdadera historia de la inteligencia artificial empresarial hoy: estamos pasando de una era definida por la posibilidad sola a una en la que la innovaciÃģn y la responsabilidad van de la mano. En lugar de frenar la innovaciÃģn, los datos confiables, la gobernanza y la apertura son lo que permiten que la inteligencia artificial se amplíe desde la experimentaciÃģn hasta el impacto empresarial.

A medida que la inteligencia artificial empresarial sigue madurando, las organizaciones que tengan ÃĐxito serÃĄn aquellas que reconozcan el trabajo menos visible detrÃĄs de cada despliegue exitoso: datos confiables, gobernanza reflexiva, soberanía de datos y ecosistemas abiertos que permitan que la inteligencia artificial se lleve a los datos, dondequiera que residan. Juntos, estas capacidades permiten que las empresas innoven con confianza, mantengan el control y entreguen un valor empresarial duradero a partir de la inteligencia artificial.

Sergio Gago es el director de tecnología de Cloudera, con mÃĄs de 20 aÃąos de experiencia en AI/ML, computaciÃģn cuÃĄntica y arquitecturas impulsadas por datos. Anteriormente, fue director general de AI/ML y Quantum en Moody's Analytics, y tambiÃĐn ocupÃģ puestos de director de tecnología en Rakuten, Qapacity y Zinio. Sergio es un firme defensor de la infraestructura de datos de confianza, creyendo que la IA evolucionarÃĄ hacia el sistema operativo de la empresa para 2030.