Robótica
Robótica impulsada por músculos: una nueva frontera en la ingeniería biomimética

En un avance notable en el campo de la robótica, investigadores de la ETH de Zúrich y del Instituto Max Planck de Sistemas Inteligentes Han presentado una nueva pierna robótica que imita los músculos biológicos con más precisión que nunca. Esta innovación supone un cambio significativo respecto de la robótica tradicional, que se ha basado en sistemas accionados por motor durante casi siete décadas.
El esfuerzo colaborativo, dirigido por Robert Katzschmann y Christoph Keplinger, ha dado como resultado una extremidad robótica que muestra capacidades notables en eficiencia energética, adaptabilidad y capacidad de respuesta. Este avance podría potencialmente reconfigurar el panorama de la robótica, particularmente en campos que requieren movimientos mecánicos más realistas y versátiles.
La importancia de este desarrollo va más allá de la mera novedad tecnológica. Representa un paso crucial hacia la creación de robots que puedan navegar e interactuar de manera más eficaz en entornos complejos del mundo real. Al reproducir con mayor precisión la biomecánica de los seres vivos, esta pierna impulsada por músculos abre nuevas posibilidades para aplicaciones que abarcan desde operaciones de búsqueda y rescate hasta interacciones más matizadas en la colaboración entre humanos y robots.
La innovación: actuadores electrohidráulicos
En el corazón de esta revolucionaria pierna robótica se encuentran actuadores electrohidráulicos, a los que el equipo de investigación ha denominado HASEL. Estos innovadores componentes funcionan como músculos artificiales y le proporcionan a la pierna sus capacidades únicas.
Los actuadores HASEL consisten en bolsas de plástico rellenas de aceite, que recuerdan a las que se utilizan para fabricar cubitos de hielo. Cada bolsa está recubierta parcialmente por ambos lados con un material conductor que actúa como electrodo. Cuando se aplica voltaje a estos electrodos, se atraen entre sí debido a la electricidad estática, de forma similar a cómo un globo podría adherirse al cabello después de frotarlo. A medida que aumenta el voltaje, los electrodos se acercan, desplazando el aceite dentro de la bolsa y haciendo que esta se contraiga en general.
Este mecanismo permite movimientos en pares similares a los de los músculos: cuando un actuador se contrae, su contraparte se extiende, imitando la acción coordinada de los músculos extensores y flexores en los sistemas biológicos. Los investigadores controlan estos movimientos a través de un código informático que se comunica con amplificadores de alto voltaje, determinando qué actuadores deben contraerse o extenderse en un momento dado.
A diferencia de los sistemas robóticos convencionales que dependen de motores (una tecnología que tiene 200 años de antigüedad), este nuevo enfoque representa un cambio de paradigma en la actuación robótica. Los robots tradicionales impulsados por motor suelen tener problemas de eficiencia energética, adaptabilidad y la necesidad de sistemas de sensores complejos. En cambio, la pierna impulsada por HASEL aborda estos desafíos de formas novedosas.
Ventajas: Eficiencia energética, adaptabilidad, sensores simplificados
La pata electrohidráulica demuestra una eficiencia energética superior en comparación con sus homólogas accionadas por motor. Al mantener una posición flexionada, por ejemplo, la pata HASEL consume significativamente menos energía. Esta eficiencia se evidencia en la termografía, que muestra una generación mínima de calor en la pata electrohidráulica en comparación con el calor sustancial producido por los sistemas accionados por motor.
La adaptabilidad es otra ventaja clave de este nuevo diseño. El sistema musculoesquelético de la pierna proporciona una elasticidad inherente, lo que le permite adaptarse con flexibilidad a diversos terrenos sin necesidad de una preprogramación compleja. Esto imita la adaptabilidad natural de las piernas biológicas, que pueden ajustarse instintivamente a diferentes superficies e impactos.
Quizás lo más impresionante es que la pierna accionada por HASEL puede realizar movimientos complejos, como saltos altos y ajustes rápidos, sin depender de complejos sistemas de sensores. Las propiedades inherentes de los actuadores permiten que la pierna detecte y reaccione a los obstáculos de forma natural, simplificando el diseño general y reduciendo potencialmente los puntos de fallo en aplicaciones reales.
Aplicaciones y potencial futuro
La pierna robótica con propulsión muscular demuestra capacidades que revolucionan la ingeniería biomimética. Su capacidad para realizar saltos altos y movimientos rápidos muestra el potencial de sistemas robóticos más dinámicos y ágiles. Esta agilidad, combinada con la capacidad de la pierna para detectar y reaccionar ante obstáculos sin complejos conjuntos de sensores, abre nuevas posibilidades para futuras aplicaciones.
En el ámbito de la robótica blanda, esta tecnología podría mejorar la interacción de las máquinas con objetos delicados o la navegación en entornos sensibles. Por ejemplo, Katzschmann sugiere que los actuadores electrohidráulicos podrían ser especialmente ventajosos para el desarrollo de pinzas altamente personalizadas. Estas pinzas podrían adaptar su fuerza y técnica de agarre en función de si manipulan un objeto robusto, como una pelota, o un objeto frágil, como un huevo o un tomate.
De cara al futuro, los investigadores prevén posibles aplicaciones en la robótica de rescate. Katzschmann especula que las futuras iteraciones de esta tecnología podrían conducir al desarrollo de robots cuadrúpedos o humanoides capaces de desplazarse por terrenos difíciles en situaciones de desastre. Sin embargo, señala que aún queda mucho trabajo por hacer antes de que dichas aplicaciones se conviertan en realidad.
Desafíos e impacto más amplio
A pesar de su carácter innovador, el prototipo actual presenta limitaciones. Como explica Katzschmann: «Comparado con los robots andantes con motores eléctricos, nuestro sistema aún presenta limitaciones. La pierna está sujeta a una varilla, salta en círculos y aún no puede moverse libremente». Superar estas limitaciones para crear robots totalmente móviles y propulsados por músculos representa el próximo gran reto para el equipo de investigación.
Sin embargo, no se puede subestimar el impacto más amplio de esta innovación en el campo de la robótica. Keplinger enfatiza el potencial transformador de los nuevos conceptos de hardware como los músculos artificiales: “El campo de la robótica está haciendo rápidos progresos con controles avanzados y aprendizaje automático; en contraste, ha habido mucho menos progreso con el hardware robótico, que es igualmente importante”.
Este desarrollo indica un cambio potencial en la filosofía de diseño robótico, que se aleja de los sistemas rígidos impulsados por motor hacia actuadores más flexibles, similares a músculos. Este cambio podría llevar a robots que no solo sean más eficientes energéticamente y adaptables, sino también más seguros para la interacción humana y más capaces de imitar movimientos biológicos.
Lo más importante es...
La pierna robótica impulsada por músculos desarrollada por investigadores de la ETH de Zúrich y el Instituto Max Planck de Sistemas Inteligentes marca un hito importante en la ingeniería biomimética. Al aprovechar los actuadores electrohidráulicos, esta innovación ofrece una visión de un futuro en el que los robots se mueven y se adaptan más como seres vivos que como máquinas.
Aunque todavía quedan retos por delante en el desarrollo de robots totalmente móviles y autónomos con esta tecnología, las posibles aplicaciones son amplias y apasionantes. Desde robots industriales más diestros hasta ágiles máquinas de rescate capaces de desplazarse por zonas de desastre, este avance podría redefinir nuestra comprensión de la robótica. A medida que avance la investigación, es posible que estemos presenciando las primeras etapas de un cambio de paradigma que difumine la línea entre lo mecánico y lo biológico, y que potencialmente revolucione la forma en que diseñamos e interactuamos con los robots en los próximos años.












